La iglesia de Nuestra Señora de la Asunción tiene su origen en una iglesia románica levantada entre los siglos XII y XIII, de la que aún se conservan varios elementos visibles. A lo largo del tiempo, el edificio fue ampliado y profundamente reformado, especialmente durante los siglos XV y XVI, configurando su aspecto actual.
El exterior permite reconocer con claridad esta evolución constructiva. En el muro norte se conservan ventanas románicas de medio punto y restos de una antigua portada hoy cegada. También son visibles canecillos que marcan la altura original de la cubierta del primer templo. La torre, situada a los pies, se levantó en el siglo XVI y sustituyó a un proyecto anterior de espadaña.
El interior se organiza en tres naves separadas por gruesos pilares compuestos que sostienen arcos apuntados. Las cubiertas combinan bóvedas de arista y bóvedas de crucería estrellada, realizadas en el segundo tercio del siglo XVI. En uno de los pilares próximos a la capilla mayor se conserva una inscripción fechada en 1537, relacionada con estas obras.
Entre los elementos artísticos destaca el retablo mayor de estilo renacentista, el retablo de San Francisco, del siglo XVII, y el órgano histórico.
En una capilla lateral se conserva la imagen de la Virgen de la Vega, talla del siglo XIII procedente de la ermita situada a las afueras del pueblo. Presenta rasgos propios de la transición del románico al gótico y constituye una de las piezas más antiguas del patrimonio local.