Inmediatamente junto a las bodegas se alza la iglesia de Santa Cecilia, construida en estilo gótico en el siglo XIII. Destaca especialmente su impresionante portada triple, de claras trazas catedralicias, aunque de decoración sobria, con la excepción de la portada central. En su tímpano se representa a Cristo en Majestad, rodeado por cuatro figuras orantes, interpretadas por algunos como los cuatro evangelistas y, por otros, como san Juan, la Virgen y dos figuras no identificadas. La portada cuenta además con cinco arquivoltas decoradas con numerosas figuras humanas.
En el interior, la desnudez de la arquitectura medieval contrasta con la abundante decoración de los retablos barrocos que lo enriquecen, entre los que sobresale el retablo mayor, presidido por santa Cecilia, patrona del templo.