La iglesia de San Román es el edificio más destacado de Cobos de Cerrato. Levantada en el primer tercio del siglo XVI, domina el caserío gracias a su volumen compacto y a su ubicación elevada en el valle del río Franco.
Presenta planta rectangular con cabecera plana, una sacristía adosada y una torre cuadrada con campanario que, desde hace siglos, marca el ritmo de la localidad. Su fábrica combina buena sillería en los elementos principales con aparejos más modestos en zonas secundarias.
La entrada principal se articula en una portada plateresca, uno de los elementos más interesantes del templo. En el tímpano destaca el relieve de la Piedad, una imagen serena y contenida de la Virgen sosteniendo a Cristo muerto, propia del repertorio renacentista castellano. A su alrededor se disponen motivos ornamentales que reflejan la llegada del lenguaje humanista incluso a los entornos rurales del siglo XVI.
En el interior, la única nave ofrece un espacio claro y equilibrado. Su elemento principal es el retablo mayor, donde se representan los cuatro Evangelistas con sus símbolos tradicionales: el ángel, el león, el toro y el águila.
El conjunto conserva la sobriedad que define a las iglesias rurales del Cerrato: una arquitectura funcional, firme y profundamente integrada en su paisaje cultural.