La iglesia de Nuestra Señora de la Asunción se levanta entre los siglos XVI y comienzos del XVII, quizá sobre una fábrica románica anterior. Es un templo renacentista de planta rectangular con tres naves y cabecera de tres tramos. Los muros de sillar y los contrafuertes refuerzan su solidez; la torre, sobria, no supera el crucero.
En el interior destaca un Cristo en la Cruz atribuido a Juan de Juni; una imagen de San Antonio de Padua del excelente escultor del siglo XVII Francisco Alonso de los Ríos; y varios retablos de los siglos XVI y XVII, como el de la nave del Evangelio, donde se reconocen las trazas de Francisco de Praves, una de las últimas grandes figuras del clasicismo renacentista.