Destaca la iglesia de la Asunción por sus considerables dimensiones. Dominando el casco urbano de Antigüedad, sus orígenes se encuentran en un templo medieval que recibía precisamente el nombre de Santa María de la Antigua.
De esta primitiva iglesia de tres naves, de estilo románico tardío, solo quedan hoy algunas huellas, como la línea de canecillos lisos bajo el alero o un ventanal de dos arcos de medio punto.
En el siglo XVII, la iglesia experimentó una profunda transformación. Una nueva etapa constructiva, guiada por los criterios del estilo barroco, redefinió por completo la volumetría interior y dotó al edificio de una presencia más monumental.
En el siglo XX se introdujeron nuevas intervenciones que modificaron de nuevo su imagen. Así, en 1908 se levantó la torre, adosada al muro norte, sobre el lugar donde había estado la antigua sacristía medieval. El resultado fue un volumen vertical de piedra y ladrillo, muy visible desde todo el caserío. Más tarde, a lo largo del siglo, se realizaron obras que se prolongaron hasta 1973 para reforzar la estructura, dando lugar a los actuales pilares de hormigón, la bóveda de la nave central y los techos planos de las laterales.
Entre el patrimonio mueble que conserva el templo destacan la pila bautismal del siglo XIV, de gran tamaño, y, sobre todo, la Virgen de Villella. Se trata de una talla en madera del siglo XIII, sedente y frontal, coronada, que ofrece una fruta al Niño, símbolo del mundo redimido. La tradición sitúa su origen en el despoblado de Villella, dentro del término de Antigüedad, donde existió un templo mozárabe en el siglo IX, lo que convierte esta imagen en un valioso vínculo con la historia más antigua del municipio.